El SuperAgente 86 y la fijación de objetivos

El nuevo año siempre viene lleno de buenos propositos y para conseguirlos, disponemos ahora de múltiples instrumentos, todo tipo de gadgets, apps y similares que nos pueden ayudar a alcanzarlo.Pero como empresa, primero debemos andar antes de correr.

Una Empresa Saludable tiene que ser innovadora y aprovechar aquellas herramientas que mejor nos sirvan para alcanzar nuestros propositos. Pero siempre teniendo cuidado de que sean aquellas que se adecúan a nuestras necesidades, al tipo de población que tenemos en nuestra organización y a los recursos de los que disponemos. Vamos, que no tenemos que ser como el SuperAgente 86 y por ser innovadores utilizar “cacharros” que no cumplen con los objetivos que nos planteamos.

Maxwell Smart y la comunicación

Lo que tenemos que hacer es empezar por la planificación de lo que queremos conseguir. Así que, como estamos en enero, y estamos a tiempo de planificar nuestros objetivos para el 2014, hagámoslo de una manera inteligente. Vamos a aprovechar el apellido de nuestro SuperAgente 86 para recordar como tienen que ser los objetivos: Los objetivos para estar bien definidos tienen que cumplir con cinco premisas:

S. Ser específicos. Evitamos situaciones dudosas si los objetivos que planteamos tienen el suficiente detalle. Podemos utilizar la regla de las 5W para concretar el objetivo:

  • What, qué queremos conseguir.
  • Who, quién va a ser el público objetivo de la acción
  • Where, donde se va a llevar a cabo la acción, departamento, lugar físico…
  • Why, por qué es necesaria esta acción
  • When, cuando se realizará.

M. Medibles. El objetivo debe tener una forma de medición, ser numérico, lo que nos permitiría fijar indicadores de rendimiento y comparar el grado de cumplimiento.

A. Alcanzables. Deben ser ambiciosos, pero de tal manera que se puedan conseguir. Nos tiene que sacar de nuestra zona de confort y ser un reto.

R. Realistas. El ser ambicioso no está reñido con ser realista. De nada nos sirve plantearnos objetivos inalcanzables, sólo conseguiríamos frustración.

T. Tiempo determinado.Es fundamental prever una fecha de cumplimiento límite del objetivo para conocer su cumplimiento. Además, nos permite tener hitos de control durante el proceso.

Así, un objetivo mal planteado sería: “Quiero mejorar la salud de mis trabajadores durante el año 2014″. En cambio, un objetivo bien planteado sería el siguiente:

Conseguir que el riesgo cardiovascular de todos los integrantes de la plantilla de las oficinas centrales, esté por debajo de 1 en hombres y 0,8 en mujeres, según el índice cintura-cadera,  para el 1 de diciembre de 2014.

Este pequeño ejemplo sirve para ilustrar la explicación, si bien es cierto que para definir correctamente las acciones a realizar y definir los objetivos deberíamos tener en cuenta más datos epidemiológicos de la organización. No es bueno utilizar valores tan absolutos porque va en contra de la individualización de los soluciones que desde Balanced Life promulgamos.

Al final, empezar por cosas sencillas es emprender el camino del bienestar.

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#algopasaraPRL, pero hasta que llegue…

La pasada semana CEOE, dentro de su estrategia de comunicación para mantener, reforzar y mejorar la cultura preventiva en las empresas, organizó un evento, dentro de su club de prensa, llamado “La importancia de la Prevención de Riesgos Laborales para las empresas”

En él tuve el placer de compartir mesa con #bloggersCEOE, un grupo de apasionados de la prevención que dedican tiempo de manera altruista a difundir cultura preventiva. Fue enormemente enriquecedor y motivante compartir experiencias con personas que tienen verdadera pasión por lo que hacen, que realizan su labor con verdadero ahínco y que, en muchas ocasiones, no reciben el reconocimiento que se merecen. Así que desde aquí va el mío: Muchas gracias compañeros!

Quiero citar a cada uno de ellos y sus blogs, porque creo que es verdaderamente interesante navegar por lo que escriben, e inspirarnos, informarnos y formarnos con lo que transmiten. Son Carmen Soler, Cuca López-Romero, Gabriel César Jiménez, Javier Álvarez, José Manuel Segovia y, con quien nos convocó a todos, Joaquim Ruiz.

Pero, aparte de para mandar flores, escribo esta entrada motivado por un debate que surgió y que debería estar, desde mi punto de vista, superado: el de la percepción de la PRL entre los pequeños y medianos empresarios y los trabajadores que para ellos trabajan. Me resultó sorprendente que todavía estemos anclados en la culpa como elemento fundamental de la prevención y la búsqueda del culpable o responsable del accidente. Es cierto que la legislación y la actuación de la inspección de trabajo no ayuda a acabar con esta idea, pero deberíamos avanzar en conseguir empresas seguras y saludables, no en seguir buscando culpables. Creo que deberíamos tomar la #PRL como una responsabilidad personal y empresarial, y no como una obligación. Lo que transmitimos desde Balanced Life es que cada uno de nosotros debemos ser responsables de nuestra seguridad y salud, sea poniéndome el casco al entrar a la obra o saliendo a correr varios días por semana.

Los accidentes no existen. Cada uno tiene su responsabilidad.

Tenemos que trabajar en conseguir organizaciones más seguras, saludables y resilentes y así #algopasaraPRL, seguro que lo conseguiremos.

Pero al hilo de esto, me surge una duda, ¿entonces lo que funciona no debemos cambiarlo? Una de las frases más escuchadas por alguien que se dedica a la #PRL en una formación, una visita… es: “siempre lo hemos hecho así y nunca ha pasado nada.” Después vienen los lamentos y la búsqueda de culpables.

Mi posición al respecto la voy a fijar tirando del clásico de Tip y Coll: como llenar un vaso de agua. Es algo que funciona, porque es un hilarante sketch que repitieron durante muchos años,  y que refleja lo absurdo de no hacer las cosas siguiendo el sentido común.
Hacer las cosas sencillas y aplicar el sentido común, debe ser la orientación de las administraciones, los agentes sociales, las empresas y los trabajadores. Trabajando todos para crear una verdadera cultura de seguridad y salud en nuestras organizaciones.

El vaso de agua. Hagamos las cosas sencillas.

Así que amigos #bloggersCEOE continuemos nuestra labor de evangelización, aprovechando la energía creada en el evento y nuestra pasión por realizar verdadera prevención más allá de la Ley.

El impacto en las jornadas en las redes