Las empresas #saludables y el Alzheimer

El lanzamiento de “Edición Recuerda”, el nuevo proyecto de la Fundación Reina Sofía para apoyar a la investigación en Alzheimer, y la muerte de Adolfo Suárez, después de años aquejado de esta enfermedad, me hacen reflexionar sobre cómo afrontar este reto desde una Empresa Saludable y el desafío que, como organizaciones saludables, tenemos en el futuro: El envejecimiento de la población activa y las consecuencias del mismo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recoge en numerosos estudios que los principales problemas de salud que afectan a las personas de edad se deben a enfermedades no transmisibles. En la actualidad las principales causas de muerte son las enfermedades cardiacas, los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades pulmonares crónicas, mientras que las principales causas de discapacidad son el déficit visual, la demencia, la pérdida auditiva y la artrosis.

Con una población que envejece, que nos llevará a ser más de 2.000 millones de personas mayores de 60 años en el 2050, tenemos que cambiar ahora para vivir mejor en el futuro. Pero antes de los cambios, vamos a empezar dando algunos datos sobre el Alzehimer,  sus causas y su diagnóstico.

Esta enfermedad es un tipo de demencia que afecta a la memoria de una persona, su capacidad para razonar y su conducta. En España la cifra de afectados es de unas 600.000 personas, pero se prevé que llegue al millón dentro de unos años.

Las causas de la enfermedad no están muy claras, la más evidente es la edad ( ya que es muy raro encontrar enfermos por debajo de los 60 años), pero pueden estar presentes tanto factores genéticos, como otros que pueden ser la dieta, el sedentarismo o la falta de relaciones sociales.

Para el diagnóstico precoz de la enfermedad hay que tener en cuenta los siguientes diez sintomas:

  1. Pérdida de memoria
  2. Repetición frecuentes de preguntas a pesar de recibir respuestas
  3. Colocación de cosas en lugares equívocos
  4. Dificultad para recordar el nombre de objetos usuales
  5. Pérdida del sentido de la orientación con respeto al tiempo y o al lugar
  6. Dificultades a realizar gestos simples y familiares
  7. Pérdida de interés y de motivación para las actividades que antes se disfrutaba
  8. Dificultades para realizar tareas fáciles
  9. Cambios bruscos en el humor
  10. Dificultad para manejar objetos muy familiares

Llegados a este punto, pongámonos manos a la obra como organizacion saludable que somos. Cambiar ahora para vivir mejor en el futuro.

El envejecimiento saludable comienza con hábitos saludables en fases anteriores de la vida (Organización mundial de la salud)

 

Una empresa saludable es aquella que influye en los trabajadores realizando actuaciones para la mejora de su salud, por ello cualquier iniciativa dirigida a mejorar los hábitos de los trabajadores será bienvenida. El fomento de la actividad física, la formación para gestionar las emociones y reducir el estrés, enseñar a comer de manera saludable son alguna de las actuaciones que se han demostrado exitosas. Se trata de conseguir motivar a nuestros trabajadores hacia los hábitos saludables que mejoran su salud  y les ayudan a evitar éstas y otras enfermedaes en el futuro.

Pero también nuestra obligación como organización saludable es tener influencia sobre las familias de los trabajadores y sobre la sociedad donde convivimos. Se pueden hacer muchas iniciativas desde nuestra empresa, por ejemplo:

  • Flexiblidad horaria para los trabajadores familiares de personas con esta enfermedad.
  • Difusión a través de los medios de que la empresa disponga (cartelería, intranet, folletos junto a la nómina) de información sobre la enfermedad dirigida a las familias que conviven, y en muchas ocasiones cuidan, a los enfermos.
  • Promover el voluntariado en centros o bien participar en estudios como este.
  • Difundir campañas que fomentan la actividad mental.

 Aquí hemos expuesto algunas actuaciones, ¿cuáles son las tuyas?

PD: Para cerrar un tema de Bobby Womack, cantante norteamerícano y autor de uno de los primeros éxitos de los Rolling Stones “It´s All Over Now”, que está afectado por la enfermedad

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El SuperAgente 86 y la fijación de objetivos

El nuevo año siempre viene lleno de buenos propositos y para conseguirlos, disponemos ahora de múltiples instrumentos, todo tipo de gadgets, apps y similares que nos pueden ayudar a alcanzarlo.Pero como empresa, primero debemos andar antes de correr.

Una Empresa Saludable tiene que ser innovadora y aprovechar aquellas herramientas que mejor nos sirvan para alcanzar nuestros propositos. Pero siempre teniendo cuidado de que sean aquellas que se adecúan a nuestras necesidades, al tipo de población que tenemos en nuestra organización y a los recursos de los que disponemos. Vamos, que no tenemos que ser como el SuperAgente 86 y por ser innovadores utilizar “cacharros” que no cumplen con los objetivos que nos planteamos.

Maxwell Smart y la comunicación

Lo que tenemos que hacer es empezar por la planificación de lo que queremos conseguir. Así que, como estamos en enero, y estamos a tiempo de planificar nuestros objetivos para el 2014, hagámoslo de una manera inteligente. Vamos a aprovechar el apellido de nuestro SuperAgente 86 para recordar como tienen que ser los objetivos: Los objetivos para estar bien definidos tienen que cumplir con cinco premisas:

S. Ser específicos. Evitamos situaciones dudosas si los objetivos que planteamos tienen el suficiente detalle. Podemos utilizar la regla de las 5W para concretar el objetivo:

  • What, qué queremos conseguir.
  • Who, quién va a ser el público objetivo de la acción
  • Where, donde se va a llevar a cabo la acción, departamento, lugar físico…
  • Why, por qué es necesaria esta acción
  • When, cuando se realizará.

M. Medibles. El objetivo debe tener una forma de medición, ser numérico, lo que nos permitiría fijar indicadores de rendimiento y comparar el grado de cumplimiento.

A. Alcanzables. Deben ser ambiciosos, pero de tal manera que se puedan conseguir. Nos tiene que sacar de nuestra zona de confort y ser un reto.

R. Realistas. El ser ambicioso no está reñido con ser realista. De nada nos sirve plantearnos objetivos inalcanzables, sólo conseguiríamos frustración.

T. Tiempo determinado.Es fundamental prever una fecha de cumplimiento límite del objetivo para conocer su cumplimiento. Además, nos permite tener hitos de control durante el proceso.

Así, un objetivo mal planteado sería: “Quiero mejorar la salud de mis trabajadores durante el año 2014″. En cambio, un objetivo bien planteado sería el siguiente:

Conseguir que el riesgo cardiovascular de todos los integrantes de la plantilla de las oficinas centrales, esté por debajo de 1 en hombres y 0,8 en mujeres, según el índice cintura-cadera,  para el 1 de diciembre de 2014.

Este pequeño ejemplo sirve para ilustrar la explicación, si bien es cierto que para definir correctamente las acciones a realizar y definir los objetivos deberíamos tener en cuenta más datos epidemiológicos de la organización. No es bueno utilizar valores tan absolutos porque va en contra de la individualización de los soluciones que desde Balanced Life promulgamos.

Al final, empezar por cosas sencillas es emprender el camino del bienestar.